Cada mujer vibra en sintonía con sus ciclos menstruales y cambios hormonales desde que comienza nuestra menstruación con la llegada de la Menarquía (primera menstruación). Desde entonces vamos recorriendo un camino de cambios, emociones y fluctuaciones hormonales que poco entendemos, sin embargo, son las que nos comandan y acompañan en todos los proyectos que nos proponemos. 

Desde la adolescencia comenzamos a vivir cambios menstruales… el despertar de nuestro sistema reproductivo suele tardar al menos unos dos años, con ciclos irregulares, en algunas ocasiones molestos, dolores y muy abundantes. De forma paralela nos vemos enfrentadas a la responsabilidad de cuidar de nuestra natalidad. En esta etapa muchas comenzamos a tomar conciencia de la responsabilidad que conlleva menstruar y con ello la anticoncepción, donde algunas optamos con o sin conocimiento de sus efectos y beneficios, por el uso de píldoras anticonceptivas. En este instante  nos desprendemos de los ritmos hormonales, de vibrar en torno a nuestra ciclos lunares energéticos, a vibrar en torno a nuestra naturaleza, congelando este proceso por varios años. Al menos esto fue lo que me ocurrió a mí, después de dar mi examen de grado como nutricionista opté de forma personal a dejar los anticonceptivos y desde entonces descubrí la naturaleza de mis ciclos menstruales, aprendí a conectar con las señales más íntimas de mi cuerpo que me avisan en qué fase del ciclo me encuentro, pude disfrutar del mágico y fugaz instante en que mi cuerpo ovula, esa sensación de una leve punción, una suave distensión en mi bajo vientre. También descubrir mis malestares premenstruales, mis cambios de ánimo, mis fluctuaciones energéticas y cómo cambia mi concentración en cada fase menstrual. Al principio los cambios hormonales fueron intensos, mucho acné, cambios de peso, al menos tardé unos 6 meses. Poco a poco, mi menstruación comenzó a regularse, aprendí qué alimentos mejoran la sintomatología y logran disminuir esos síndromes pre menstruales, esos malestares que todas conocemos. Desde entonces supe que quería aprender a cuidar mi salud menstrual, ser protagonista en la gestión de mi salud hormonal.

Muchas mujeres nos enfrentamos a los cambios hormonales que significa dejar los anticonceptivos, lo cual más allá del motivo que nos impulse a dejarlo. Todas sabemos que significa cambios físicos, emocionales, metabólicos que solo el imaginarlo, muchas veces nos aleja de tomar esta gran decisión. Al menos cuando comencé este camino lo hice en compañía de mi ginecólogo, con evaluaciones clínicas, analitica sanguina, ecografia y afortunadamente un gran apoyo desde su profesión. Sin embargo, siempre la alimentación fue la clave de mi respuesta hormonal.

Estos ciclos son sensibles a tu alimentación, estilo de vida, calidad de sueño, bienestar digestivo y manejo del estrés. La relación emocional con los alimentos, con el cuerpo y con la menstruación nos permite cuidar de nuestra salud femenina. La salud menstrual es un referente del bienestar integral del cuerpo femenino, todos los cambios que acompañan esos flujos hormonales son referentes de cómo estamos cuidando nuestro cuerpo, también las caracteristicas de cómo vivimos el antes, durante y después de la baja de nuestra menstruación es información evidente de cómo estamos viviendo y cómo estamos conectando con nuestras hormonas. Por ejemplo, ¿Sabías que nuestra sangre menstrual es principalmente agua, además de tejido endometrial, hormonas y otros componentes? y en gran medida depende de nuestra hidratación el cómo se observa la fluidez del flujo menstrual. Es por ello que cuidar el consumo de agua fresca es básico tanto para cuidar nuestro cuerpo como para cuidar de nuestra salud menstrual.

Observar, registrar y conocer cuando hay una señal de alerta y cuando está todo bien. Conectar con tu ciclo, conectar con tus fases, reconocer los cambios fisiológicos que vivimos en cada día del ciclo son pistas de cómo está tu salud hormonal. Cada día hay un flujo hormonal diferente, es por eso que en cada ciclo menstrual solo podemos comparar el día 7 de un ciclo con el próximo día 7 del siguiente ciclo, no podemos comparar nuestros cambios fisiológicos cuando estamos menstruando con la fase pre menstrual, ya que son hormonas completamente diferentes las que están circulando por nuestro cuerpo. Es por esta razón que es tan importante que toda mujer se vincule desde una edad temprana con su ciclo menstrual sin hablar de control de natalidad en primera instancia.

Aprender cuáles son las fases menstruales y los cambios anatómicos, fisiológicos, psicológicos, físicos, emocionales y nutricionales que vivirá su cuerpo. Esta información es las que le otorgará herramientas para cuidar su salud menstrual y tener conocimiento de cómo son los cambios que presenta su cuerpo en cada fase del ciclo menstrual, de esta forma, cuando acuda a un especialista expresa sus motivo de consulta de una forma clara, mejorando la comunicación con su terapeuta y logrando un espacio de interacción, aprendizaje y de salud.

Te invito a conectar con tus ciclos menstruales, a vibrar con los cambios hormonales e iniciar una alimentación en sintonía con tu bienestar femenino. Aprender a consumir alimentos nutritivos, alimentos vivos, naturales, que otorgan nutrientes a tu salud. Los alimentos de la tierra tienen esas características, los alimentos que nos ofrece la naturales de forma estacional, vinculando con las necesidades fisiológicas del cuerpo según la estación del año y clima en el que vivimos. Estos son los alimentos que deberían ser base de nuestra alimentación diaria. Una nutrición con-sentido, promueve vínculos positivos entre tus emociones, tu cuerpo y tus cambios hormonales, que te acompañe a vibrar libremente en este proceso, junto a tu cuerpo que cambia día a día, en cada fase, en cada ciclo menstrual, en cada etapa de tu vida.

Preparar nuestro cuerpo para la llegada de la menarquia es una etapa que nos permite formar vínculos positivos con la menstruación y toda la responsabilidad personal que ello conlleva, enseñar la importancia de  esta primera luna, la menstruación inicial, el inicio de una de las etapas más largas en la vida de cada mujer, nos ayuda a conectar de una forma positiva con cada ciclo menstrual. Poder agradecer, honrar y bendecir nuestro cuerpo, nuestro templo. Cuidar, abrazar y nutrir cada fase menstrual, cada cambio hormonal, disfrutando, aprendiendo y mejorando dia a dia, hasta la llegada de nuestra etapa más importante, el cierre de este mágico proceso, décadas de flujos hormonales que nos permitieron renacer con cada ciclo, con cada menstruación. Ahora como mujeres sabias, llegamos al término de esos cambios menstruales, para lo que también podemos preparar nuestros cuerpos desde el amor, desde la nutrición y desde la conciencia que despierta y nos transforma en sabia. La menopausia solo es una etapa de gloria, de plenitud y regocijo. Tantos cambios hormonales por décadas también requieren un descanso para el cuerpo, dando la bienvenida a una nueva etapa, donde la sabiduría es nuestra compañera y nos da las herramientas para acompañar a las mujeres jóvenes de nuestro clan, para enseñarles, educarlas, protegerlas y empoderarlas.

Bienvenida a iniciar una vida en torno a tu bienestar menstrual, a conectar con tu cuerpo, con tus hormonas. a iniciar una alimentación en sintonía con tu salud menstrual, balanceada, completa, variada que te ayudará a regular el ciclo menstrual y también a potenciar tu fertilidad, incorporando alimentos claves y formando vínculos positivos con tu cuerpo, emociones y tus cambios.

Un abrazo apretado

Marcela Paz Calderón Giroz
@alimentatufertilidad

 

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