Los albatros son aves majestuosas adaptadas a la vida oceánica y distribuidas, algunas en el Pacífico del norte y la mayoría en los océanos del sur del planeta. Se caracterizan por sus marcadas narinas tubulares como dos tubos respiratorios a ambos costados del pico, que les permiten respirar en vientos muy fuertes, medir precisamente su velocidad y por donde eliminan la sal oceánica que acumulan durante la alimentación. Están adaptados a pasar la mayor parte de su vida sobrevolando los mares y son considerados los viajeros más eficientes dentro de los vertebrados, recorriendo muchas millas oceánicas impulsados por vientos ascendentes. Poseen un tendón en cada hombro que les permite fijar sus alas extendidas sin tener que hacer esfuerzo adicional para volar. Dentro de los albatros, el albatros errante es el más grande entre ellos y tiene la envergadura alar (de punta a punta de ala) más extensa entre todas las aves con 3,7 metros, incluso superando a los cóndores. Así, los albatros pueden pasar meses sin tocar tierra, sólo para reproducirse.

Los albatros forman parejas para toda la vida y se reproducen en colonias de la misma especie o entre otros albatros. Luego de un cortejo que incluye una sincrónica danza y elaborados cantos, las hembras producirán un único huevo que se demora unos 80 días en eclosionar y los padres se alternarán para cuidar sus crías unos 8 a 9 meses.

Créditos fotografías: Alejandro Vila

Los albatros, tienen un gran sentido del olfato y aunque varía un poco según especies, en general se alimentan de peces, calamares y carroña que pueden encontrar hasta en un radio de 20 kilómetros en la superficie del océano. Se describe que algunas especies de albatros pueden sumergirse hasta 4 metros e incluso almacenar aceite en el estómago como combustible para sus prolongados vuelos. Sin embargo, por esto mismo, pueden ser sensible a la bioacumulación de tóxicos contaminantes, por ejemplo, produciendo efectos sobre su lenta reproducción. También se ha visto que pueden verse afectados por consumo de plásticos. Así, una de sus amenazas corresponde a la contaminación ambiental.

 

Aún los científicos no se ponen de acuerdo en cuantas especies de albatros hay en el planeta, aunque la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) reconoce 22 de las cuales al menos 15 están amenazadas.

 

Los albatros han sido cazados por lo marineros y dado su lento ciclo de vida casi todas las especies presentan problemas de conservación, siendo considerado uno de los grupos de aves más amenazados. Su amenaza más importante se considera la muerte asociada a la pesca con palangre (líneas con muchos anzuelos) a los cuales los albatros son atraídos y muchas veces muertos presa de la carnada o enredados en sus líneas. Otra amenaza la representan las especies invasoras, las cuales pueden invadir sitios de nidificación, sobretodo islas. Así, por ejemplo, el visón se ha visto impactando la nidificación de albatros de ceja negra en la Patagonia chilena.

 

Al igual que otras especies marinas, los albatros gustan aprovechar la fría y alimenticia corriente de Humboldt y así en nuestro país se reconocen unas diez especies. Los albatros, al igual que otras especies silvestres, están clasificados en el RCE del Ministerio del Medio Ambiente y protegidos, en particular, por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura. A nivel internacional, Chile es uno de los 13 miembros del Acuerdo para la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP) y signatario de la Convención de Especies Migratorias. Albatross Task Force ha sido importante en fiscalizar en aguas internacionales, investigar y reducir sus muertes producto de la pesca.

Cristobal Briceño
Detectives de la Naturaleza
@detectivesdelanaturaleza

Créditos fotografías: Alejandro Vila

 

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